Dos lecturas para San Valentín

Tradicionalmente, asociamos la fecha del 14 de febrero con el amor romántico. Pero, ¿realmente

hemos analizado lo que el verdadero amor significa, ya sea romántico o de cualquier tipo? ¿O nos hemos creado modelos de lo que debe ser el amor, basados en los medios de comunicación, las campañas publicitarias, y las relaciones disfuncionales a nuestro alrededor?

Mucho se habla del amor incondicional, del amor puro, del amor para toda la vida. Pero si todos tenemos tan claros estos conceptos, ¿por qué constantemente fallamos en la búsqueda de ese amor, nos tropezamos, sufrimos, y vivimos inclusive con un corazón roto, o simplemente desilusionados de nuestras relaciones?

Analice esto: ¿usted se ama a sí mismo? ¿Se acepta como realmente es, con sus debilidades y sus fortalezas? Si su respuesta es ambigua, o es claramente un “no”, o inclusive un “sí” con un “pero” implícito, entonces ha podido identificar la pieza clave en su rompecabezas. El amor, en todas sus manifestaciones, comienza con el amor propio. Nuestra felicidad no se puede basar en el otro, nuestra felicidad la compartimos con el otro, una vez aprendemos a verla y manifestarla dentro de nosotros. Poner en las manos de la pareja (o de los padres, los hijos, las amistades, etc.) la responsabilidad de hacerle feliz a usted, no solo es un peso demoledor, es una tarea que no les corresponde. Cada cual es responsable de su propia felicidad, y por ende, cada cual es responsable de amarse a sí mismo ante todo.

Pero, ¿cómo podemos alcanzar la realización de ese amor propio? Hay tantos caminos como personas en el mundo. Porque esta búsqueda es una individual, personal e interna. Es un viaje que emprendemos por los caminos más profundos de nuestra alma, en el cual debemos enfrentarnos a nuestros propios miedos, y descubrir por nuestros propios medios, la divinidad en nosotros mismos. En la medida en que entendemos que somos uno con el ser supremo universal, es imposible no amarnos. Y cuando entendemos que todos somos manifestaciones individuales de ese ser supremo universal, igualmente se imposibilita no amar al resto de la humanidad. En esta realización reside la puerta hacia el amor incondicional.

Dicho esto, les recomiendo dos libros que tocan esta temática desde dos perspectivas muy diferentes. Les confieso que uno lo escribí yo. Pero hablemos primero de “Letras de un Escritor”, por mi gran amigo Antonio L. Rivera-Rivera (https://twitter.com/antoniolrivera2). Ciertamente, el proceso de escribir un libro puede conllevar un acto de desnudar el corazón. Ese es el caso de “Letras de un Escritor” (https://www.facebook.com/letrasdeunescritor1/). Aquellos que han invertido su vida en la búsqueda del amor y sus significados, se verán sumamente identificados con esta obra. Esta introspección del significado del amor a tres tiempos, demuestra el proceso gradual de auto-descubrimiento del autor, a través de su interacción con las diferentes manifestaciones de lo que consideramos “amor” en las diferentes etapas de nuestro desarrollo espiritual. El autor nos habla en palabras concisas y cristalinas, pero a la vez, contundentes. Abre su corazón y nos permite explorar el mismo a nuestro antojo, y sin darnos cuenta, nos lleva a explorar también el nuestro. Es una invitación a la reflexión, y una guía práctica para aquellos que aprecien el valor de hacer silencio y atreverse a escuchar el lenguaje de su intuición.

Por otro lado, mi primera novela, “El Experimento Chicago(https://www.elexperimentochicago.com), reta la aparente imposibilidad de encontrar el amor incondicional en las circunstancias más comprometedoras del ser humano. A través de la creación de un mundo tridimensional que cobra vida en la mente del lector, la historia nos presenta una pareja de almas afines que se enfrenta a una situación moralmente cuestionable, y termina emprendiendo un viaje por los parajes más íntimos de sus almas, que los obliga a enfrentarse a sus preconceptos sobre el amor. Una obra de carácter erótico, que a su vez explora la sexualidad más allá del mero acto físico, yendo de lo carnal a lo sublime, de lo humano a lo sagrado, y de la expresión externa del amor, al reconocimiento interno de nuestra divinidad.

En esta celebración de San Valentín, le invito a mirarse al espejo de su propia alma, y confesarse su amor incondicional. Es un ejercicio que cambiará para siempre su perspectiva del amor y le abrirá las puertas al increíble poder del sentimiento más sublime del universo.

P.D.Ambos libros se encuentra a la venta en Amazon.com en español, tanto en formato impreso como en formato digital. Las versiones en inglés de ambas obras estarán disponibles próximamente.