Sobre Mí / About Me

(SCROLL DOWN FOR ENGLISH VERSION)

Hola. Bienvenid@ a este loco experimento mío, el cual espero abrirá las puertas a un mundo de oportunidades para la vida que siempre he soñado. Me alegra que hayas decidido acompañarme en esta montaña rusa de emociones, y espero que la disfrutes tanto como yo. Mi nombre es Yolanda Betancourt. Ya que mucha de la gente que me quiere me llama Yoli, he adoptado ese seudónimo. Nací en San Juan, Puerto Rico, en algún momento de los 70, y excluyendo algunas aventuras de vacaciones a través de los años, he vivido toda mi vida en esta muy peculiar isla del Caribe de 100 x 35 millas.

Por lo que yo recuerdo, yo nunca encajé. Me veo claramente, tan temprano como en kinder, sentada sola en una esquina, preguntándome sobre la razón de mi existencia y sintiendo que tenía una importante misión que completar, pero que me había olvidado por completo de cuál era. En el colegio, yo era el espécimen raro, leyendo todo tipo de temas alternativos: ovnis, telepatía, fantasmas, reencarnación, metafísica espiritual, numerología, de todo. Si el tema no era de la corriente principal, yo quería leerlo. Esas ansias de encontrar mi lugar en el gran esquema de las cosas fue lo que me condujo a convertirme en autodidacta (efecto secundario: mi mente ha acumulado tantos datos sobre tantas cosas, que ha llevado a mis mejores amigos a llamarme Yolipedia, créanlo o no). Esta era una posición bien riesgosa, al ser estudiante de un colegio católico privado. Por mucho tiempo, debatí en mi mente sobre si debía creer las doctrinas religiosas de los que me criaban, o si debía escuchar a mi propio instinto y creer en lo que sentía en mis entrañas: había mucho más sobre esta vida que lo que nos hicieron pensar.

A los 13, luego de mi primera pérdida emocional significativa en esta encarnación, decidí seguir mi propio credo. Ya ni el sacerdote ni la monja me influenciaría en la forma en que me sentía conmigo misma, ni en mi relación con el resto del mundo. Desde entonces, me he expuesto a todo tipo de sistemas de creencias, y luego de tanta lectura, y de tanta experimentación, he llegado a dos conclusiones: todas las religiones y credos contienen algo bueno, una parte de la verdad, pudiéramos decir, y, hay muchos, muchos, muchos caminos para llegar al mismo destino. Por lo tanto, respeto todas las religiones y todos los credos, aunque no profeso ninguno en específico. Mi credo personal es muy simple: ten como objetivo amarte a ti mismo y a todos los demás, y todo lo demás caerá en su sitio por su propio peso.

Luego de una experiencia etérea de esas que cambian la vida, que tuve a principios de este año, y de la cual espero escribir muy pronto en este espacio, decidí recientemente estremecer mi mundo, deshacerme de los miedos que me mantuvieron 6 pies bajo tierra en vida, y tomar control de mi destino. Como resultado, han surgido muchos proyectos, de los cuales este blog es uno, y mi novela a ser completada muy pronto, El Experimento Chicago, que ha sido mi luz guía en este proceso. Como adiestradora técnica para la industria farmacéutica por sobre 13 años, he aprendido que venimos a este lugar que llamamos Tierra, tanto a aprender como a enseñar. No hay mayor alegría para mí que compartir el conocimiento que adquiero, ya sea una nueva receta de tacos de pescado, una molesta fórmula de Excel, o las leyes universales de la manifestación. Me produce gran placer ver una sonrisa en la cara de alguien que por fin “entiende”. Ese sentimiento para mí, no tiene precio.

Por eso he decidido escribir este blog. Para que esa pequeña fracción de la verdad que yo pudiese tener en mis manos, se transmita a otros. Es mi forma de agradecer a esos maestros que han aparecido en mi vida justo cuando estaba lista para recibir sus lecciones. Porque el Universo, en su infinita sabiduría, siempre conspira a nuestro favor. Solo debemos abrir nuestros ojos para verlo, y nuestros corazones para recibir las bendiciones.

Gracias por visitar mi blog. Espero escuchar lo que tienes que decir. Porque yo estoy aquí para continuar aprendiendo.

Amor siempre,

Yoli
Abril 2015

****************************************************************************************************************

Hi. Welcome to this crazy experiment of mine, which I hope will open the doors to a world of opportunities for the life I have always dreamed of. I’m glad you decided to join me in this roller coaster of emotions, and I hope you enjoy it as much as I do. My name is Yolanda Betancourt. Since many of the people who love me call me Yoli, I have adopted it as my pen name. I was born in San Juan, Puerto Rico, sometime in the 70’s, and excluding a few vacation ventures throughout the years, I have lived all my life in this 100 x 35 miles very peculiar Caribbean island.

As far as I can remember, I never fit in. I clearly picture myself as early as in kindergarten, seating alone in a corner, wondering about the reason for my existence, and feeling I had a very important mission to fulfill, but had totally forgotten what it was. At school, I was the weirdo reading all sorts of alternative topics: UFOs, telepathy, ghosts, reincarnation, spiritual metaphysics, numerology, you name it! If it was not mainstream, I wanted to read it. That urge to find my place in the bigger scheme of things is what led me to become such an autodidact (side effect: my mind has accumulated a lot of facts about a lot of things, which has led my best friends to call me Yolipedia, believe it or not). This was a very risky position, being a Catholic private school student. For a long time, I debated in my mind whether I should believe the doctrines of my religious up-bringers, or if I should listen to my own instinct and believe what I felt in my gut: there was so much more to this life than what we were led to believe.

At 13, after my first significant emotional loss of this incarnation, I decided to go for my own creed. No longer would the priest or the nun have a say on the way I felt about myself or my relationship with the rest of the world. Since then, I have exposed myself to all kinds of system beliefs, and after all the reading, and all the experimentation, I have come to these two conclusions: all religions and creeds have some good in them, a part of the truth we might say, and, there are many, many, many ways to get to the same destination. Therefore, I respect all religions and creeds, although I do not profess any of them specifically. My personal creed is very simple: aim at loving yourself and everybody else, and everything else will fall into place on its own.

After a life-changing ethereal experience I had early this year, which I hope to write about in this space sometime soon, I have recently decided to shake my world, get rid of the fears that had kept me 6 feet under while still alive, and to take control of my destiny. As a result, many projects have emerged, this blog being one of them, and my soon to be completed novel The Chicago Experiment, being my guiding light in this process. As a technical trainer for the pharmaceutical industry for over 13 years, I have learned that we come to this planet called Earth, both to learn and to teach. There is no greater joy for me than to share the knowledge I have acquired, be it a new fish taco recipe, a pesky excel formula, or the universal laws of manifestation. It gives me great pleasure to see a smile in someone’s face when they finally “get it”. That feeling for me, is priceless.

This is why I have decided to write this blog. So the tiny fraction of the truth I might be holding in my hands, gets passed on. It is my way of thanking those teachers that have appeared in my life exactly when I was ready to take in their lessons. Because the Universe, in its infinite wisdom, always conspires in our favor. We just need to open our eyes to see it, and our hearts to receive the blessings.

Thanks for visiting my blog. I am looking forward to hear what you have to say. For I am here to keep on learning.

Love always,

Yoli
April 2015